No era comer, más bien tragaba
            Enormes cantidades de comida,
            Apenas como nada, se decía,
            Después de siete platos, postre y cava

            Su pensar, era cruel glotonería
            La avidez, le envolvía cual albarda
            Era un tragón, un tragaldabas
            Insigne soñador de la cocina.

            Era un globo que andando se mecía
            Entrambas piernas por peso inusitado
            Bola de sebo, en alma estremecida.

            En la balanza era el peso más pesado
            Un aerostato a punto de partida
            Era un cuerpo redondo, sobreinflado. 

 

 El importe  de las ventas 

se dedica a beneficencia

<< Índice de Poemas >>
15585

RECIBA MIS ESCRITOS POR EMAIL

Suscríbase a nuestro boletín electrónico.

15856
Ir arriba